jueves, 3 de noviembre de 2016

APLASTA LA SEMANA EN UN SOLO DÍA..................




NO ENTIENDO MUCHAS COSAS.........






Hacer cosas con silencios: las palabras que no le conozco, las que nunca le he recibido.



Es un hombre sincero, por lo tanto su frialdad, egolatría y arrogancia son sinceras, además de cualquier otro rasgo. 


Usted me ha dicho que no interprete, DoKtor, que no me adelante, que deje hablar al otro. Eso trato de hacer, pero qué es lo que encuentro, nada, silencio, vacío, una historia de interacciones fracturadas, no logradas.


Alejandra Pizarnik murió en 1976, a los 36 años, suicidada. Era la mujer de las palabras precisas. Ella escribió un poema llamado "La enamorada". Pero se suicidó. Tal vez ese amor que no tenía, pero que quería, le habría salvado la vida. Tal vez no. Tal vez su estructura psíquica era la de la imposibilidad de amar, solo que tuvo a bien la capacidad de arrojarla-proyectarla al mundo, así: el mundo no me ama. 


Tal vez es mi estructura psíquica, esto de sentirme no amada, esto de sentir que por qué a mi ningún hombre me ha querido, por qué no he podido hacer que un hombre me quiera, y se quiera quedar conmigo, por qué otras mujeres logran hacer que las deseen, tal vez es su mantra, que no poseo.

Hay muchas cosas que no entiendo.


Siempre con sus amigos, tan autosuficiente.


Buscaré un consuelo, deseo refugiarme en el lenguaje, en palabras con significado. 


A todo esto solo una pregunta me sobrevive: ¿cuándo y cómo moriré?


***


Si por lo menos tuviéramos una historia, pero la historia que le vengo a contar es que no tenemos historia, él y yo.


***
 
Pánico de ataque,

o ataque de pánico,

es igual.
Todo es igual. 


Cuando eso me sucede sólo puedo repetir una frase en mi cabeza y en mi corazón: tengo miedo, tengo puto miedo. Y es sincero. Si tú supieras cómo me siento tal vez te apiadarías de mí, tal vez, si fueras humano, pero no, eres una piedra, dejaste de sentir, de ser parte del mundo, te retrotraes en tu privado sistema psíquico, tu mente, tu consciencia, tu alma, llámale como quieras.


Tengo miedo, tengo puto miedo.


Miedo que me hace llorar, arrastrarme humanamente, suplicar, me desvanezco y cualquier tipo de protección social (fórmulas sociales, máscaras, frases, gestos) las suelto y me pongo a llorar, me hago bola en mi cama y sufro, lloro y tiemblo. Tengo miedo, tengo puto miedo. 


Me da miedo mi vida, mi tiempo, el transcurso del tiempo que he de seguir viviendo en este mundo social, (a caso hay otro a la vista), mientras no me suicide.


Tengo miedo, tengo puto miedo. Lloro y me doy asco, asco de mi ser miserable, vomitable, soy un ser despreciable, in-amable. Ni yo me soporto.

Nuevamente. La historia de mi vida... bla... bla... bla... bla!


No sé si debo de soltarla o agarrar otra cosa, o hacer ambas cosas a la vez.
Supongo que eso es lo que tendría que proceder, suena lógico. Pero no puedo, en verdad que no puedo. 


Me da miedo la vida cotidiana, la que se repite semana tras semana tras semana tras semana... ad nauseam: predicción reiterada........... no soy persona. 


Me da miedo la vida cotidiana, los mismos caminos, las mismas personas, los mismos silencios, los mismos lugares, las mismas palabras, la misma comida, los mismos paisajes. Me da miedo mi cuerpo, cuando no puedo controlarlo, él me va a matar. Detesto tener que alimentarlo y cuidarlo. Lo odio.


El llamado de los alumnos, exceptuando este destello de juventud que dispara fuera de la oscuridad, todo es un cálculo acertado. Me doy asco por ser un ser miserable......... no soy persona.