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jueves, 3 de noviembre de 2016

APLASTA LA SEMANA EN UN SOLO DÍA..................




NO ENTIENDO MUCHAS COSAS.........






Hacer cosas con silencios: las palabras que no le conozco, las que nunca le he recibido.



Es un hombre sincero, por lo tanto su frialdad, egolatría y arrogancia son sinceras, además de cualquier otro rasgo. 


Usted me ha dicho que no interprete, DoKtor, que no me adelante, que deje hablar al otro. Eso trato de hacer, pero qué es lo que encuentro, nada, silencio, vacío, una historia de interacciones fracturadas, no logradas.


Alejandra Pizarnik murió en 1976, a los 36 años, suicidada. Era la mujer de las palabras precisas. Ella escribió un poema llamado "La enamorada". Pero se suicidó. Tal vez ese amor que no tenía, pero que quería, le habría salvado la vida. Tal vez no. Tal vez su estructura psíquica era la de la imposibilidad de amar, solo que tuvo a bien la capacidad de arrojarla-proyectarla al mundo, así: el mundo no me ama. 


Tal vez es mi estructura psíquica, esto de sentirme no amada, esto de sentir que por qué a mi ningún hombre me ha querido, por qué no he podido hacer que un hombre me quiera, y se quiera quedar conmigo, por qué otras mujeres logran hacer que las deseen, tal vez es su mantra, que no poseo.

Hay muchas cosas que no entiendo.


Siempre con sus amigos, tan autosuficiente.


Buscaré un consuelo, deseo refugiarme en el lenguaje, en palabras con significado. 


A todo esto solo una pregunta me sobrevive: ¿cuándo y cómo moriré?


***


Si por lo menos tuviéramos una historia, pero la historia que le vengo a contar es que no tenemos historia, él y yo.


***
 
Pánico de ataque,

o ataque de pánico,

es igual.
Todo es igual. 


Cuando eso me sucede sólo puedo repetir una frase en mi cabeza y en mi corazón: tengo miedo, tengo puto miedo. Y es sincero. Si tú supieras cómo me siento tal vez te apiadarías de mí, tal vez, si fueras humano, pero no, eres una piedra, dejaste de sentir, de ser parte del mundo, te retrotraes en tu privado sistema psíquico, tu mente, tu consciencia, tu alma, llámale como quieras.


Tengo miedo, tengo puto miedo.


Miedo que me hace llorar, arrastrarme humanamente, suplicar, me desvanezco y cualquier tipo de protección social (fórmulas sociales, máscaras, frases, gestos) las suelto y me pongo a llorar, me hago bola en mi cama y sufro, lloro y tiemblo. Tengo miedo, tengo puto miedo. 


Me da miedo mi vida, mi tiempo, el transcurso del tiempo que he de seguir viviendo en este mundo social, (a caso hay otro a la vista), mientras no me suicide.


Tengo miedo, tengo puto miedo. Lloro y me doy asco, asco de mi ser miserable, vomitable, soy un ser despreciable, in-amable. Ni yo me soporto.

Nuevamente. La historia de mi vida... bla... bla... bla... bla!


No sé si debo de soltarla o agarrar otra cosa, o hacer ambas cosas a la vez.
Supongo que eso es lo que tendría que proceder, suena lógico. Pero no puedo, en verdad que no puedo. 


Me da miedo la vida cotidiana, la que se repite semana tras semana tras semana tras semana... ad nauseam: predicción reiterada........... no soy persona. 


Me da miedo la vida cotidiana, los mismos caminos, las mismas personas, los mismos silencios, los mismos lugares, las mismas palabras, la misma comida, los mismos paisajes. Me da miedo mi cuerpo, cuando no puedo controlarlo, él me va a matar. Detesto tener que alimentarlo y cuidarlo. Lo odio.


El llamado de los alumnos, exceptuando este destello de juventud que dispara fuera de la oscuridad, todo es un cálculo acertado. Me doy asco por ser un ser miserable......... no soy persona.




domingo, 10 de julio de 2016

SERIOS PROBLEMAS....................................................

 LAS COSAS QUE IGNORA LA MAESTRA DE ESPAÑOL
VERDADES INEXISTENTES

Si el mundo no es como ella lo interpreta, si siempre ha estado equivocada respecto a todo: y todo es todo: ella, los otros, el amor, la escuela, el dinero, su falta de amor, su encierro, su vida diaria, su historia, su autoimagen -perfectamente mal percibida respecto a los otros que le devuelven otra mirada-, su anatomía, su lugar y su no-lugar, en definitiva: lo que su punto de observación le permite ver, y que simultáneamente le niega la posibilidad de no ver lo que no puede ver.

NOVELA CORTA PARA SER CONTADA 
CON UNA CAJETILLA DE CIGARROS

Capítulo 1. 
LA TENSIÓN.

De un breve repaso por su larga vida sexual, la Maestra de Español se encuentra con figuras masculinas de belleza, percibidas por sus ocho sentidos*, los cuales enmarcan los estados excitados con los cuales se pierde. Como si atravesara velos que forman olas y corrientes, ella nada a placer como sirena-tiburón con su par. Dichos estados han sido su perdición. El encanto del placer sexual es de doble rostro, el físico el metafísico.

Luego de años de vida decadente y arrojada, se le presenta una tensión.

Por un lado, el amor pasión, deseante y abierto. Su manera de ser histérica que se muestra femenina y ama lo masculino, el poder y la entrega al poder, el yunque y el martillo. Como debe ser. El subir/bajar. El adentro/afuera. El vestido/desvestido. El suave/fuerte. El horizontal/vertical/perpendicular/paralelo/circular/angular. El lamerlo/lamerla. El delante/detrás. El brazos/piernas. El horas/minutos. El silencio/gritos. El dolor.ardor/sobada.pomada. El amor carnal.

Por el otro lado, La Maestra de Español refiere estar cansada de ser carne sexual para los hombres que quiere y ama, los hombres que le ha interesado con los cuales ha establecido lazos de todo tipo: lazos intelectuales, estéticos, musicales, literarios, lazos ideológicos, lazos dionisíacos, lazos de humo de cigarro conversado, lazos de juegos irreverentes, traviesos y tontos, lazos de historias mutuas, lazos de descubrimiento cuidadoso, respetuoso, pero también entrañable, de las propias vulnerabilidades, lazos cotidianos, lazos amor cómplice en cualquiera de sus renglones, los elegidos por ella. Como debe ser. El sentimiento de no sentirse querida ni amada por nadie de su interés y gusto, la desgarra. El deseo ingenuo y simple de compartir la vida con alguien. Su soledad.

Capítulo 2. 
LA DESESPERACIÓN.

Ese sentimiento de por qué a ella ningún hombre le ha querido, se transforma en pregunta: ¿cómo le hacen las mujeres, bonitas o no bonitas, para que un hombre las quiera, las ame, y se quiera quedar con ellas? 

En sus infelices recuerdos de la infancia aparece una única escena donde el padre la toma de la mano y la lleva a mirar un partido de fútbol. Luego de eso no hay nada, ni un momento de cariño, ni un abrazo, ni una complicidad, ni una caricia, ni una plática, ni un presente, ni una comida, ni ninguna muestra de afecto que ella pueda referirle a él. ¿Por qué a ella no la amó el padre?, se pregunta. Sólo golpes y gritos le dedicó, groserías proferidas en masculino (aunque ella es mujer, o piensa que lo es). El destierro paterno que la lanzó a la calle durante años. El mundo resultó interesante, al costo de la propia piel, de cicatrices de lava en el espíritu.

El sencillo lenguaje del amor a ella se le presenta en un idioma que no alcanza a comprender. La simpleza de compartir cotidianiedad, de entablar un diálogo en el que se construyen abiertas comunicaciones ordinarias que son retomadas mediante minúsculos y leves lazos simbólicos y significativos, puestas en la memoria de dos personas que se miran mutuamente. Eso, eso no lo sabe hacer, se le aparece el encierro de su narcisismo, de su torpeza y timidez, de su locura de Antichrista, de su falta de lucidez, de su anticipación a la definición de la situación entre ambos: seguramente ya lo estropeé. Ante esto le aparecen dos sentimientos, la desesperación y la ridiculez por no saber entablar el mero lenguaje humano: eros.

Capítulo 3. 
LA EXPECTATIVA.

La Maestra de Español espera con ansia e interrogación el día de su muerte, se pregunta y espera. 

En su semántica simbólica y personal, la que en años recientes se ha esmerado por conocer primero, y luego por pulir, existe una palabra que deliberadamente evita, siempre. Piensa que no es una palabra que se pueda usar a la ligera, jamás. Observa cómo es que el vulgo la manosea y la trivializa, la maltrata con la repetición de la pose y el blof. 

Ella le muestra el mayor respeto del que es capaz. 

Luego de darle vueltas y vueltas a su estado de ánimo actual, la Maestra de Español al fin lo puede nombrar, ya le pude mirar la forma. Su sentimiento es la imagen de la flor principal que habitado en su jardín interno que comenzó a cultivar desde que era niña: se siente triste, le recorre por cada vena de su cuerpo una tristeza infinita. Llora de tristeza.

Capítulo 4.
FALTA DE HABILIDADES PARA LA VIDA.

Ella no tiene dinero, no tiene amor. Tiene vacío en la cartera y dolor de tristeza.
No tiene ingresos, y tampoco tiene novio que le reclame la fidelidad de su cuerpo y de su sentimiento.
Cobrará por lo que ella percibe (¿?) que los** hombres quieren.
Se recubrirá con medias negras el rastro de la tristeza sanguínea que vive en su cuerpo y enfría su alma.


DECADENCIA Y OFICINISTAS SOLITARIOS:



***
EPÍLOGO. Su declaración de principios (y finales):

Principios: 
I. Dad al prójimo lo que provee la decadencia. 
II. La vida no ahorca, sólo arrastra por una habitación de $300.00.

Final: 
I. La Maestra de Español, Histérica Sadomasoca y Antichrista Antidolor, a una sola voz: !ignoramos y anhelamos el final!.




* Los ocho sentidos con los cuales percibimos el entorno: olfato, oído, vista, gusto, tacto, temperatura, equilibrio y, el que no tiene nombre en español, sentir la mirada o la presencia de alguien. La idea de los cinco primeros es una convención cultural de occidente que viene desde los griegos hasta el siglo XX. Pero eso, es una convención cultural limitada a cinco. Con nuestro cuerpo nos orientamos por esos cinco y tres más. Basta con taparse los ojos para sustituir la orientación del ser-en-cuerpo para echar mano de los otros tres y ver su función igualmente orientadora respecto al entorno físico y social por el que atravesamos en cada día.

** Excepto los gays,  y los que tienen pareja y le son leales, y los que no son de este mundo, y etcétera................................



martes, 22 de marzo de 2016

Clases de Hula-hula.................

VIAJES HACIA EL CENTRO DEL ACANTILADO 
Y LAS BARRANCAS

Ella y la Bestia


Pequeños, si van a tomar clases con la Maestra de Español, 
han de saber que lo que aquí verán, serán exhibiciones de Hula-hula. 
Eso, esta Maestra les enseña a hacer el Hula-hula.


A los quince y pico de años la Maestra de Español quiso tomar clases de teatro. En los anuncios del periódico supo de unos talleres culturales que el Museo del Chopo impartía. Ahí fue, se inscribió, pagó su módica cuota de estudiante y entregó su foto tamaño infantil en blanco y negro.

Pero fueron pocas sus clases. Dos para ser precisos. El motivo por el que las tuvo que dejar fue que empezaron las clases del Colegio de Ciencias y Humanidades, las cuales eran en el cuarto turno que iba de 5:00 a 9:00 pm.

Se le presentó el dilema y con ello el fin de su anhelada carrera histriónica: o clases de teatro o de bachillerato. Ni hablar, solo llorar. 

Hasta ahí llego su intento de hacerse actriz. El teatro, digamos que lo siguió consumiendo pero como público. Así que chiste, nomás los veo, nada que yo haga, sólo llorar (y sin público, que es lo peor).

Sin embargo, con el paso de los años, la vida, sea lo que sea que eso signifique, le compensó ese deseo histriónico que trae en los huesos: la Maestra de Español se hizo Maestra y ahí encontró su escenario.

* * *
Lavado de vagina
Histriónico, como se sabe, proviene de Histrión que significa el oficio de actor que para ser tal tiene que exagerar o acentuar sus expresiones emocionales; y que a su vez comparte raíz con Hystera, la denominación griega que se uso durante más de dos mil años para describir a la enfermedad que atacaba a las mujeres y que consistía en el deambular libre y alocado del útero de la mujer por diferentes partes de su cuerpo. La teoría sobre la histeria era parte del sistema explicativo de Hipócrates sobre la conducta histérica que culturalmente se piensa que más bien es característica de las mujeres y no tanto de los hombres. (Aunque se tiene que decir que muchos casos de homosexualidad masculina, las llamadas locas-hombres francamente son histéricos insoportables para la Maestra de Español, navegan con bandera de víctimas y en realidad buscan manipular para lograr sus objetivos de amor, si, puro amor, aunque a grito abierto digan "no me vuelvo a enamorar", tal es el sentido de su vida. Maricas. Y de hecho también las mujeres histéricas, son insufribles: se enojan y ni te dicen por qué o de qué, no sabes si les hiciste algo, en qué momento, o con qué, quieren que les prestes toda la atención y si no se sienten, en realidad se sienten por todo, parecen sentirse las consentidas perennes de su papá, creen que les debes de dar toda tu atención y aprobación, sus dramas son los dramas del mundo, sienten que se van a morir: o son totalmente felices y tienes que entenderlo, o bien, sienten que sufren como nadie en la tierra, y también lo tienes que entender y registrar... ¡Qué horror! Probablemente por eso, no, si, de hecho por eso, así, de manera consciente y deliberada la Maestra de Español prefiere estar sola de mujeres, no tener amigas, quieren que las acompañes a todos lados, ¿qué nacieron acompañadas o qué? Pero bueno, como buena mujer histérica, de hecho, como una Gran Histérica -Histérica Sadomasoca-, nuestra protagonista y autora, también tiene sus arranques histéricos, pero prefiere dárselos sólo a quién se los merece, la histeria no se da a la ligera, sino que se guarda y se regala con devoción, lealtad y sinceridad. Tal y como se da el amor). 
* * *
Pero bueno, a la Maestra de Español le sucede una transformación ajena a su voluntad, afortunadamente. Una transformación piensa ella, otros dirían que es su verdadero yo, algunos más la aplauden porque realiza su deseo; y para otros más verán que le hace al panchito nomás, es decir, que le gusta bailar la manzanilla como le sentenciaba la abuela cuando se hacía como que hacía pero no hacía las tareas que ella le mandaba.

La verdad es que ni ella misma estaba enterada de que tuviera el poder de desarrollar esta capacidad cósmica, o bueno, está bien, más mundanamente esto que se le puede llamar muletilla social, o metamorfosis temporal, o logro evolutivo de su duré, o bueno, capacidad de exposición ante el grupo. 

La clase es es momento en donde una manera de ser le sale al paso de modo desinhibido, contundente y alocado. Es un momento que se renueva cada vez de modo diferente y en el que ella monta y doma a La Bestia Poderosa para cabalgarla salvajemente por montañas rocosas y peligrosas, barrancos afilados y abismales, a las que ningún otro profesor se atreve a llevar a sus alumnos, pero ella si lo hace con decisión, conocimiento y sin ningún titubeo: pequeños, daremos un viaje y nadie se va a bajar de la lancha, yo navego, confíen en mí. Y confían. Y esto precisamente es parte central del espectáculo al que los pequeños pupilos asisten boquiabiertos: la Maestra de Español realiza su función domando con señorío y elegancia a La Bestia, no la bestia a ella. ¡Muajajajajajaja! Así pequeños, así el dasent, el cuerpo en conjunción con la mente, con el lenguaje hablado y con el lenguaje escrito sobre el pizarrón; pensar, hablar y escuchar al mismo tiempo, echar mano de la maravillosa memoria, mirarles sus pequeñas caritas a todos al tiempo en que ella asocia afirmaciones racionales que tratan de explicar el sentido de la realidad social, el modo de observarlo y hacer crítica y preguntas sobre ello, y todo en una misma sesión. Aparece el "don" de poder hacerlos hablar, ese es el tesoro que quema las manos, literal. Las clases más difíciles, las más intensas pero también las mejores son las que participa el grupo en condiciones de igualdad. Si, esto último es de suma importancia por la paradoja que guarda: el respeto mutuo y al mismo tiempo la centralidad del rol que de manera simultánea está en el profesor y en el escucha de manera alternada. Difícil pero sabroso.

El humor, ah, el humor, es el correlato no buscado de la libertad que ejerce su bestia suelta para entrar y salir de cualquier sistema de reglas y significados -que conozca- y que está buscando explicar. Ella, la bestia, es capaz de pasar de un nivel de explicación a otro, es capaz de irreverencia social e intelectual, -además de que ha leído a Freud, claro, el chiste y su relación con lo inconsciente, eso no es tanto misterio-.

Pasar de un nivel a otro, digamos, eso lo ha observado en su heroína, la gran señora, la magnificencia femenina, la única e inigualable mente oceánica de Amelie Nothomb, y a Simmel.
Anticrista
Colocar a la respectiva teoría sociológica en comento, junto a las otras tradiciones teóricas, clásicas, intermedias y contemporáneas, y éstas a su vez en el cuerpo general de la sociología, y esta a su vez en el conjunto del discurso y narración científica que a su vez es parte del plexo general de la vida occidental, eso, es logro suyo y el día en que lo hizo consciente y explícito para sí misma se dio un aplauso en privado pero vivenciado como cuando Messi mete un golazo, los brazos arriba y el aplauso que se le entrega. 

El conocimiento del mapa sociológico, eso es su fuerte y su especialidad y es lo que ha aprendido a diseñar en su misteriosa y preciada cabeza: el gran mapa mental del conocimiento occidental -y su artificialidad- que comenzó a labrar desde hace años y que le fue revelado por su gran maestro, el profesor C., además de ese su libro de cabecera, Lecciones de los Maestros, el amanzador de su alma perdida, George Steiner. Si ha tenido logros se los debe a ellos, principalmente.

Es realista, pues, -y socióloga- y sabe que ello no es solo resultado de su maquilación enferma y su reflexión obsesiva. Sino que ha sido resultado de enseñanzas de otros presentes y no presentes que más involuntaria que voluntariamente le han transmitido algo.

Por ejemplo, ella sin la bestia no es nada, deja de ser Maestra de Español y se vuelve un ser ordinario aunque misterioso e interesante, oscuro y probablemente loco además de impredecible para los ajenos, solitaria y nerviosa.

La mayoría de las veces el comportamiento de la bestia es bastante dócil, hasta se podría decir que ellas tienen un pacto más allá de lo racional o lo pasional que pudiera aportar cada una. Digamos que es un pacto de carácter ontológico para ambos lados. Ambas se implican como la serpiente que se debora a sí misma, pero dado que avanza la cabeza para engullir la cola, esta avanza en cada centímetro que se arrastra, de modo que cada movimiento es un perseguirse y escaparse al infinito. Exactamente esa es la relación que existe entre ellas. Por eso la bestia no la deborará ni se le escapará nunca, aunque tampoco se le someterá en un acto de auto-abandono ante la voluntad racional de la Maestra, sino que siempre será bestia y obedecerá primeramente a su naturaleza primaria que es justamente la de seguir a la Maestra.

Ante la orden mundana, concreta y objetiva del fin de la clase, La Bestia se guarda por sí sola en un acto de desaparición humífera, así como los magos. ¡Fum! Ya no está. 

Sin embargo, en ciertas ocasiones en las que por la intensidad del viaje que tuvo el nivel de fortísimo, entonces le cuesta rato, es decir, tiempo, en volverla a guardar. En esos casos La Bestia sigue activa pero ya no hay escenario real, aunque si mental, es decir que sus interlocutores siguen estando presentes en su cabeza y con ellos continúa explicándoles para poder terminar tal o cual idea, tal o cual punto o aclaración. El vulgo ordinario dirá que habla sola, ¡muajajajajaja! Pobres bellacos. Lo que sucede es que sigue excitada cabalgándola y recorriendo montañas de asociaciones valiosas, tan valiosas que se esfuerza por desplegarlas en sus posibilidades o novedades, para desarrollarlas de modo lógico en su mente y volvérselas a presentar a los alumnos con el debido peso o acotación que deben tener. "Tal cosa es importante... o bien, eso era central... o bien, esto tiene que ver con tal tema, libro o autor...". Por lo tanto, para que La Bestia quede tranquila, satisfecha y acepte irse a guardar, ha de pasar tiempo en lo que la Maestra digiere la clase de la que acaba de salir. El mejor remedio que ha encontrado es irse a dormir un rato para poder salir de ese estado mental de inercia de la excitación y poder pasar a otra cosa, cualquiera, ya no digamos socializar cualquier bagatela, sino poder llegar a pedir café y sentarse a leer o escribir sobre cualquier otro tema, lo que sea. Dormir un rato, medio dormitar, mirar el cielo de las Islas, que pase una nube tras otra, dormir...

Posesión de sí: este curso se trata de hacer un viaje en lancha.
Posesión de los demás, de sus miradas, su atención, percepción, y sobre todo, pensar al mismo tiempo. Eso. Siempre, ese es el truco.

Le gusta decorar su clase para sí diciendo que es una capacidad artístico-intelectual, a caso se puede pedir más al ser... no, nou nou nou nou nou para ella. Es eso o la nada. Lo estético, afectivo, cognitivo; lo normativo, racional y afectivo.

Piensas que dar una clases es, o más bien, debe ser una acción kamikaze, sino no vale. Quienes no lo hacen así, a su respectivo modo, son un fraude, no sirven para el rol. Engañan, se engañan y hacen daño, destruyen almas. Quienes lo hacen por dinero, peor aún. Éstos últimos deberían ser llevados al paredón. Son los peores casos. Dar clases por necesidad, porque se busca un empleo, es como se quisiera ser monje vistiendo el hábito, y ya.

Dar clases es un ardor que se tiene en el alma, es una relación personal y salvaje con el conocimiento de lo que sea, sea la materia que sea y que se busca transmitir eso, no puede fingirse ni ser plástico. Se tiene un abismo al interior y ese es el que se muestra, no es que se esté buscando alejarse de él, sino mostrarlo, así. De múltiples formas, es un acto vital en el sentido de que toda ella está ahí, con ella. Es kamikaze en el sentido de que para poder intentar trasmitir algo se tiene que hacer con todo el ser. Eso es arriesgado, pues implica mostrar su subjetividad, mostrar el significado que la ciencia puede tener en la vida de cada uno, en la vida de esta sociedad, en la vida de este país, y eso se hace  no de otro manera sino encarnándolo en la propia historia. Ese es otro truco necesario, de lo contrario es vacío lo que se busca transferir. Se vuelve indigno.

Al mismo tiempo en que es un salto suicida es un acto seductor, o tiene que serlo, también. Si no, no cuenta. Es peligroso por el riesgo que toda seducción trae consigo, pero, ¿a caso puede o tiene que ser de otra manera? No. Tiene que ser así. El conocimiento solo es posible con una respectiva carga de erotismo. Si no, no es. 

Pero lo central, lo mero central de este su poder de colocación corporal, social, psicológico, racional, laborar, y espiritual de modo lúcido y lo obtuvo de un movimiento interno vital, Lacan le diría "un pasaje al acto". Así. Otros, los protestantes calvinistas del siglo XVIII le llamarían probablemente el descubrimiento de su vocación: esa cosa ante la cual la propia vida se les iba en ello. 

Piensas que en realidad todo esto es resultado de un error, de un lapsus tuyo al leer: ahí donde decía "el maestro, ¿a caso el hombre espectáculo?", tu leíste: "el maestro, el hombre espectáculo". Ignorar la pregunta y tomarla como afirmación fue lo que te llevo a realizar tu deseo de exhibición histérica-histriónica e histórica (que valga decir, comparte raíz). (Así es que agradece Histérica, agradece a tu inconsciente, ingrata mujer. No si yo si agradezco, y admito y exploro mis cavernas internas, y me dejo guiar por ellas, nomás he de verme llore y llore cual histérica en periodo menstrual, o premenstrual, o post-menstrual... lo que sea).

Pero esto lo piensa hoy. No siempre ha sido así. En ocasiones, en el momento previo a la clase se siente nerviosa, se siente que no va poder, suda, se angustia, fuma, siente temor por creer que no es apta para ello, que todavía no comprende bien tal o cual tema, autor, teoría o concepto, qué vergüenza, se van a dar cuenta que yo no sé, deberían de fusilarme, de correrme, de irme a despedir frente a todos. Sin embargo, irónicamente en esos momentos, la Maestra de Español es la mujer más feliz sobre la tierra.

Para ella es:
-como bailar slam anónimamente con su rola favorita
-como sentir las brisas internas del alcohol
-como masturbarse con el Tractatus entre las piernas
-como soñar que hablas con Roberto Bolaño
-como llegar a la biblioteca y que haya solo estantes llenos de libros de pasta verde, las sillas rojas vacías y al fondo el jardín iluminado y vacío
-como pintar con plumón negro tu pantalón de mezclilla viejo y deslavado a los 17 años
-como mirar el rostro de un hombre hermoso, vampirezco, misterioso, lejano, enfundado en negro
-como tener un orgasmo viajando en lancha por un río verde a 50 kilómetros por hora, eso, el paseo en lancha es el viaje que hace la mirada por los rostros de los alumnos durante el tiempo en que dura la clase
-como caminar ebria a las 12 del día por las calles del centro de la Ciudad de México, con cigarros en la bolsa y un poco de dinero para más alcohol
-como ponerse un nuevo tatuaje
-como usar una minifalda negra y pintarse los labios en rojo
-como mirar cuando un artista/poeta exhibe/adorna su sexo/corazón
-como leer las mejores prosas de Nietzsche
-como usar calcetas altas de rayas negras y grises
-como caminar por los edificios blancos del CCH con toda la disposición adolescente que pueda ser concebida: kamikaze
-como mirar la sonrisa de Roberto Bolaño en fotografías
-como mirar las pestañas chinas de los ojos hermosos y drogados de Kurt Cobain
-como mirar un póster de Charles Bukoswki con flores en botellas de vino a los costados
-como embelezarse por un rockero metalero mata larga, que habla de dioses escandinavos y tradiciones paganas, y lo ames justo porque no lo vuelves a ver nunca más en tu vida
-como tomar un taller de teatro con toda la adrenalina que implica no haberle dicho a nadie que estabas en una clase de teatro y que aceptabas voluntariamente, ante el grupo y el profesor, que te ibas a desnudar como parte de la formación teatral, "estar desnuda frente a ti misma es parte del ser que tienes que descubrir y trabajar con él", dijeron
-como la primera vez que fuiste al tianguis del Chopo sola, como debe de ser, porque al Chopo se va sola o bien acompañada, pero nada más
-como sonreír porque te estás desnudando ante los demás, el grupo, pero ellos no saben que en realidad eso es exactamente lo que estas haciendo, estás tomando al fin tus clases de teatro, y dando función
-como leer artículos de astronomía para no astrónomos que explican el polvo de estrellas que somos en este planeta desechable, nuestra burbuja de artificio
-como oír, y oír, y oír, y oír y oír por enésima vez la misma canción
-como caminar por los pasillos vacíos de la biblioteca Vasconcelos, sin hambre, con café suficiente, sin prisas, con tiempo, sin nadie pero con expectativa, porque a la biblioteca se va sola, o bien acompañada, pero nada más
-como regresar a la zona de Balderas
-como descubrir congales decadentes y aun no descubiertos por universitarios... invasores
-como la primera vez que se mira una película de Andrei Tarkovsky
-como amar la soledad, la que nos traga
-como tomar vino en tu vaso mágico por los pasillos de literatura de la biblioteca, tan sola como una víbora hambrienta
-como cuando se encuentra uno al fin en un cuarto rentado por ti misma, un cuarto propio, completamente propio pues es pagada la renta por uno mismo
-como sentir el frío de la noche al salir sola y media ebria de lugares de mala muerte, con tu cigarro en la boca, y ya
-como cargar un gatito en tu regazo, como besar a un gato adulto, y ser correspondida
-como caminar por un pasto crecido de algún camellón urbano pero imaginar que es un bosque en dirección a una colina cuesta arriba de la región serbia de los Alpes, temiendo que una banda de gitanos te asalte en su momento, pero te enamores de uno de ellos
-como recordar aquella única vez en la vida en que el padre te tomo de la mano, fue una mañana en que él salió del la guardia nocturna del trabajo y se ofreció a llevarte a tu escuela. Ese día suspendieron clases. Habrás tenido seis o siete años a lo mucho. Entonces en lugar de regresarte a  la casa con la madre, él te llevó consigo, de la mano, a mirar un partido de fútbol llanero... juntos.

*Para ella, esto es dar clases. Para ella, es algo íntimo que le compete, que la interpela ónticamente, algo que la salva porque prende su fuego interno, si no lo hace, se ahoga.


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Epílogo: de rejas grises de canchas futboleras llaneras, el sol brillante, el polvo del llano, rugidos de testosterona, hombres, señores, balonazos, gritos de reclamos, sudores en la frente, y sobre todo ello, el carrito del vendedor de nieve verde que ofrece y el padre la compra, la suelta de la mano para sacar el dinero de la bolsa de su pantalón y cuando paga, ella lo vuelve a tomar, mano en mano, la escena que jamás se repetirá, hasta la fecha.

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La enseñanza básica de cualquier saber, práctica, oficio, discurso o habilidad, ha de pasar por el infaltable momento en que el capitán de la lancha dice o muestra el "se hace así": 



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miércoles, 27 de enero de 2016

Depresión...



La depresión ha regresado, me gobierna. El miedo son mis ojos. Miro el mundo desde mi mundo de miedo. Toda la energía que me había sostenido, hoy se ha ido.

Depresión: dícese del dolor de espalda 
más grande que ha existido 
jamás sobre el planeta.

Ahora que lo tengo, lo siento y lo constato, y pienso: que el fantasma de la depresión ya se iba acercando en días pasados bajo la forma de un recuerdo recurrente y de un sospechoso sentimiento de nostalgia. Algo andaba mal aunque no sabía exactamente qué era ni por qué se movía.

La depresión, (si, así, dicho ya de manera directa, sin metáforas o figuras vagas), nunca se había ido del todo. Me rondaba. Como toda persona que la ha vivido y la ha sobrevivido, se que existe tanto en estado latente como manifiesto. Por alguna extraña razón ajena a mi entender, había logrado mantenerla a raya con la ayuda de un dique involuntario e consciente. Afortunadamente. Digo afortunadamente porque si hubiera estado en mis manos dejar de deprimirme, seguramente habría hecho algo para tocar el infierno nuevamente, nada más por volver a verme rodando el abismo. Pienso que una vez que nuestra alma se ha quemado en la intensidad del fuego, en alguna de sus varias versiones, se forma una vocación de ardor, sin importar la dirección en la que se apunte. Ella, la vocación, solo pide que la suelten para correr en desbandada, toda desnuda y animal.

Pero hoy se fue el dique y regresó la tormenta junto con el vómito y el miedo, la sensación de ser la estúpida total. Siempre me ha parecido ridícula mi imagen de adulta deprimida, ni que fuera adolescente. Pero así soy hoy, yo.

El recuerdo fue el anuncio que finalmente se cumplió: los recuerdos del CCH. Sus escenarios de salones blancos,  los pasillos, los edificios de dos pisos, las canchas de fútbol, las fondas, la cerveza a mares, la música ¡oh!. Cada recuerdo, cada maldito recuerdo sigue alojado en mi cerebro. Tener memoria privilegiada para ciertas cosas -la memoria es selectiva-, puede ser una tortura y una habilidad contraproducente. Mi actividad mental roe y roe los recuerdos. Se había mantenido desactivada por algún tiempo. Cinco años para ser exactos. Se ha ido el dique. Ha regresado la tormenta del cerebro. La principal facultad que se ve afectada es, como en todos estos casos, el sentido común. Me convierto en reina de las torpezas sociales y personales, el autosabotaje total.

Depresión: dícese de la reapertura 
de la caja de los comportamientos raros.

¿Pero por qué el CCH? Porque es el origen de los eventos que uno tras otro me llevaron hace 20 a la locura y sus secuelas, las que duraron los siguientes 16 años. Se me aparece un deseo constante de pensar en esa época de mi vida, de buscar a los amigos, de buscar a Alejandra, de buscar a mi hijo, al padre de mi hijo. Fantasías.

Mirar estos recuerdos era como acariciar la manija de la puerta que no debía ser abierta. Ok, no se abría, sólo estaba ahí, en su imagen real, sopechosamente presente pero cerrada. Sin embargo, hoy se abrió, y me engulló. Hoy estoy adentro de mi misma, sintiendo las nuevas certezas de más caída en espiral. Autodestrucción. Autosabotaje. La tristeza narcisista incontrolada. El gozo que me atrapa y alimenta. No quiero estar aquí otra vez. No por favor. 

Satán, apiádate de mi. 
Muerte, ven por mi.

El día de hoy me cansé. 
Hoy me abandonaron las fuerzas.
Muerte, voy a ti.


domingo, 15 de febrero de 2015

La mirada del vacío.....................

LOS DÍAS.......... Y LOS HECHOS.........
 
 
 

Una mujer, tirada en la cama de su habitación boca arriba...
mira el techo y piensa
me voy a quedar sola para el resto de mi vida

Eso es un hecho
(su pensamiento)

Lo que no sabe es si dicho pensamiento es una decisión
o un lamento
o un reclamo
o una pregunta
o una maldición
o un deseo
... que la vida tal vez le puede cumplir
o aplicar
si la vida lo toma como castigo
si la vida le aplica una moralidad
(de lo contrario, el castigo no tendría lugar)

Pero la vida no es moral
sólo nuestras consciencias
piensa

Así que
hace por enésima vez
da un repaso panorámico a su vida
4, 5, 13, 18, 18.5, 27, 38 años...
vive en La Guerra de los Treinta años
actualmente
pero pronto la dejará para entrar
en la rampa de los cuarenta
...el horror
y posteriormente
alcanzará el medio siglo
y posteriormente
...pasará a otra vida

O tal vez antes

Querido Erick Hobsbawn
súbete a placer por mi cuerpo
hazme tu recorrido
biográfico
tú
tratador del tiempo finito
humano
miseria del tiempo
que nos llama a nacer para morir
"lo que está en medio es mío"

Gadamer
querido
interprétame
hazme tuya
hermenéutica ontológica
abre preguntas
bríndame la posibilidad
... y resignificar
en la palabra del diván

La visión de su propia vida
la lleva consigo en cada día
en todo tiempo y espacio
... trascendental
es cosa de abrir un cajón del gran archivero que es su mente
sin voluntad

Ella detesta semejante aferramiento
involuntario
el roer los recuerdos de épocas miserables
que tienen la doble cualidad
de ser perennes lo mismo que torturantes

¿De qué sirve?
Se pregunta una y otra vez

Pero es más poderosa su debilidad
y débil su voluntad

ANTICRHISTA llega
Hace sus malabares mentales y logra darle forma a sus pensamientos
La forma es la de múltiples puntos de fuga

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Satán no aparece

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Sólo eso, por esta vez

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Se queda dormida

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Sueña con él, el placer del pensamiento, donde hace con él lo que le viene a la mente

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Pura quimera

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Su cerebro es suicida

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Llega al barranco, siempre

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Siempre-siempre-siempre
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